La puerta se abrió justo en ese momento.
—Cinco minutos aquí dentro y ya me dieron ganas de volver al aeropuerto.
La voz masculina atravesó la sala con una facilidad irritante, rompiendo el silencio denso que todavía seguía suspendido sobre la mesa después de mi propuesta.
Todos giraron hacia la entrada casi al mismo tiempo.
El hombre apoyado en el marco de la puerta se quitó lentamente los lentes oscuros antes de entrar con una tranquilidad impropia para un lugar como ese, como si no acabara d