Capítulo 33 – La Grieta.
El eco del caos en el almacén aún resonaba en la mente de Gabriela Rivera cuando llegó al hospital, su abrigo negro empapado por la lluvia que azotaba la ciudad. La incursión para rescatar a Flor había sido un éxito a medias: Flor estaba viva, pero magullada, su espíritu roto por las manos de Fernando. El peso de la culpa aplastaba a Gabriela, cada paso hacia la habitación de Flor un recordatorio de su fracaso. Había sido el cebo en una trampa que Fernando convirtió en su propio juego, enviando