Una puerta se abrió por el otro extremo de la sala, Matías entraba hasta acercarse a Drago, le susurro algo en el oído, y de inmediato salieron ambos para conversar fuera, Vicenzo se movió diligente para encontrarlos por el otro pasillo, yo me quede observando a Samanta, su expresión de seguridad se redujo en cuanto se quedo sola, su rostro estaba desencajado y me alegraba saber que no era tan lista como pretendía aparentar.
Tenia deseos de entrar y enfrentarla yo misma, pero la curiosidad de