🖊 NARRADOR OMNISCIENTE
Jareth solo espero perderse de la vista de su madre y antes de entrar acorraló a Isabel entre su cuerpo y la pared.
Isabel soltó un pequeño gemido ahogado al sentir el cuerpo firme de Jareth presionándola contra la pared. El beso que siguió no era tierno ni juguetón, era una toma de posesión, hambrienta y urgente.
La tensión acumulada de todo el día se vertió en ese contacto. Jareth no le dio tiempo a reaccionar, su boca se movió con ferocidad sobre la de ella, buscand