🖋 NARRADOR OMNISCIENTE
El silencio volvió a reinar una vez más en el apartamento.
Pero no era un silencio tranquilo. Era denso, como si el aire se negara a moverse, cargado de una energía invisible que se pegaba a la piel.
Jareth permaneció en la terraza, inmóvil, los ojos fijos en el punto donde había visto aquella sombra. Tal vez la falta de sueño lo estaban enloqueciendo.
Terminó de apagar el cigarrillo entre sus dedos y dejó que el dolor leve lo regresara a la realidad.
Tal vez… no había