La noche llegó como si supiera que una tormenta se avecinaba.
El cielo, cargado de nubes pesadas, parecía observar desde arriba el desastre que estaba a punto de desatarse. El evento de compromiso de Andrei Volkner no era una simple fiesta: era una trampa, un escenario diseñado para destruir. Y todos, absolutamente todos, caminaban directo hacia ella.
Los jardines de la gran mansión estaban iluminados con cientos de luces blancas, música suave, mesas elegantes, trajes caros… Una belleza artific