―Pero amor…
―¿Solo eso pides para ser feliz y perdonarnos? ―Ana lo cortó.
―Sí, quiero tener a mi familia unida. ―La niña los miró con ilusión. ―Quiero ser normal como los demás niños. ―Ana miró a Kalen y sin pensárselo lo besó de tal manera que el hombre quedó anonadado y se vio obligado a corresponder. ―¡Mami! ―Stormi tapó su cara, pero dejó los ojos descubiertos entre sus deditos. ―¡Que besazo! ―Ana sonrió tirando de su hija y abrazándola.
―Haría lo que fuera por verte feliz, mi amor. ―Bes