―Gracias a Aiden la tendré. Por eso estoy aquí. ―Sonrió Carlota en medio de las lágrimas. ―Gracias por hacer esta ultima cosa por mí, Aiden. ―Deseó abrazarlo, pero se contuvo. ―Espero que sean muy felices. ―Sin mirar atrás salió del despacho dejándole una sensación agridulce a Osiris.
Deseaba que Carlota no fuera la culpable porque eso significaba que su esposo no era un completo idiøta, pero ahora que las cosas son así se siente avergonzada por entrar y acusar sin cuestionarse nada.
―Déjame