―Vaya, creí que no se impresionaría tanto. ―La doctora lo miró atónita.
―¡Me meo! ―Carcajeó Ana poniéndole la cámara en la cara para grabar todo a detalle.
Se suponía que debía grabar solo a Osiris y la pantalla donde sale la imagen de los bebés, pero por nada en el mundo dejaría de grabar al tonto de Aiden desmayado como una nenaza. Ana no podía dejar de reír, estaba casi morada, pero no dejaba de grabar y reír a batiente abierta, solo el imaginar el baby shower de Osiris y ver la joya de vi