―¿Qué? ―Matt lo miró horrorizado.
―Oh, ¿Creías que esas caricias diarias era tu castigo? ―Aiden se burló de él. ―No, imbécil, esto apenas inicia. ―Mirando a Mike le hizo un gesto con la cabeza para que encendiera la TV.
―¿Q-que harás? ―Retrocedió al verlo acercarse. Sabe perfectamente lo mucho que Aiden se descontrola y no quiere probar sus puños.
―Calma, pronto lo sabrás. ―Aiden no dejó de mirar la pantalla del móvil y en cuanto lo vio parpadear sonrió y se lo mostró a Matt.
―¿Papá? ―Estab