Luego de haber descubierto la copia de su acta de matrimonio, Eirin salió del despacho de Ethan perturbada. No visiblemente, pues sonrió a su secretaria y luego de decirle que no había nada, que lo llamaría, caminó hacia su oficina hecha un volcán de ira en su interior. Se sentía traicionada.
«¿Qué hacía Ethan con su acta? ¿A qué estaba jugando?», se preguntó mientras avanzaba por los pasillos hacia su oficina hecha un torbellino de furia en su interior. Se sentía traicionada.
Permaneció sola