El sonido de la grabación seguía resonando en su mente. Esa voz, tan lejana, tan confusa, que le había arrebatado el aliento cuando la escuchó por primera vez, la tenía con el corazón palpitante en casi una arritmia cardiaca. Fue impactante, no solo saber la verdad sino también escuchar la voz de su madre biológica, la mujer que la había dado a luz, pero que nunca había tenido el coraje de amarla. Ahora, toda su vida parecía desmoronarse con cada palabra que resonaba en su mente.
Eirin estaba s