Dos semanas después...
Sofia miraba con preocupación a Fernando, mientras ella sostenía los estudios médicos de su padre. Las manos de la chica temblaban y sudaban por la impresión de la noticia.
_ No puede ser, no puedo creerlo aún... _ musitó mientras trataba de asimilar la noticia _ se supone que debo tomar la noticia con la mayor tranquilidad posible, pero...
Fernando se acercó a ella y le tocó el hombro en señal de apoyo.
_ Sofia, tú eres médica, pero ante todo un ser humano. No puedes