Seis meses después...
El bullicio de los preparativos de la boda llenaba la mansión, pero en medio de todo el ajetreo, Patrick luchaba por convencer al pequeño Alex de acompañarlo. Por supuesto, convencer a Alex nunca era tarea fácil.
— Apresurate pequeño monstruo —le dijo Patrick, a Alex tomándolo de la mano—. Tenemos que acompañar a tu padre. ¿Te olvidas de que somos los caballeros de honor?
Alex lo miró frunciendo el ceño, cruzó sus brazos y se negó a seguir caminando.
— ¿Por qué no pue