El avión privado descendió suavemente sobre la pista privada del Aeropuerto Internacional de San Francisco. Desde la ventana, Sofía observaba cómo la ciudad se extendía bajo un cielo nublado, su corazón palpitaba con una mezcla de nerviosismo y determinación. Apenas el avión tocó tierra, un vehículo negro de lujo se acercó a la pista, deteniéndose cerca del jet.
Al descender por la escalera del avión, Sofía fue recibida por la brisa fresca del Pacífico, que despeinó ligeramente su cabello. Ll