Capítulo 95. El secreto de Samantha.
Emma guardaba la última pila de ropa en la maleta con la ayuda de su madre. La habitación estaba llena de bolsos, pero ya tenían casi todo listo para la mudanza.
En ese momento, Samantha apareció en el umbral de la puerta, apoyada en el marco con una sonrisa a medias.
—Buenas noches —saludó Samantha, adentrándose en la habitación—. La niñera me abrió la puerta abajo y me dijo que estaban aquí encerradas.
—¡Sam, amiga! —exclamó Emma. Dejó caer un par de zapatos al suelo y corrió a abrazarla.
Sam