Capítulo 96. El impacto de la verdad.
Al día siguiente, Nicolás llegó a la corporación Altamirano irradiando un aura completamente distinta.
Caminaba por el imponente vestíbulo con una expresión relajada. La razón era muy simple: había recuperado a su mujer.
Emma había vuelto con él y ya estaban a punto de instalarse juntos de nuevo en la hermosa villa que él había comprado en las colinas.
¿Qué más podía pedirle a la vida en ese instante? Todo estaba saliendo exactamente como lo había planeado.
Mientras se dirigía hacia el ascensor