Capítulo 77. El esposo de la agente.
Nicolás y Raúl ya estaban sentados en la mesa reservada, revisando unos mensajes en sus teléfonos.
—No entiendo por qué acepté venir a esta cena —murmuró Raúl—. Mi cabeza está a punto de estallar.
—Porque eres mi abogado, Raúl. Y Desiree Lorenzo acaba de inyectar capital en nuestro proyecto. Pon tu mejor cara —respondió Nicolás, sin levantar la vista de la pantalla.
De pronto, el maître del restaurante se acercó a la mesa.
—Señor Altamirano, sus invitadas acaban de llegar.
Nicolás se puso de pi