Capítulo 78. Negocios, no sentimentalismos.
—Un momento... —murmuró Desiree, atando cabos—. En tu oficina, Nicolás... los bebés del portarretratos. ¿Emma es la madre de tus hijos?
El rostro de Emma se suavizó de inmediato, dejando paso a una ternura infinita, pero sin perder su postura profesional.
—Así es —respondió Emma, con un brillo inmenso de orgullo en los ojos—. Soy la mamá de esos dos pedacitos de cielo.
—Vaya... —Desiree soltó una risa nerviosa, acomodándose un mechón de su cabello cobrizo—. Es que esto me toma totalmente por so