Capítulo 66. A un milímetro del perdón.
De inmediato, Nicolás salió a la sala de espera donde ya estaba la familia completa, aguardando con el corazón en la boca.
Allí estaban Samantha, su mejor amigo Raúl, Manuel, Isabel y su madre, Aurora, todos poniéndose de pie al escuchar las puertas abrirse.
—Ya nacieron —dijo Nicolás, quitándose el gorro quirúrgico despacio.
Tenía los ojos cristalizados y la voz áspera, una imagen de pura vulnerabilidad que ninguno de ellos estaba acostumbrado a presenciar en el magnate.
—¿Cómo están? —se le a