Capítulo 65. El primer llanto.
Llegaron a la entrada de emergencias en tiempo récord. Inmediatamente, Nicolás bajó del auto como una exhalación, pidiendo ayuda a gritos mientras sostenía a Emma en sus brazos, quien se aferraba a su cuello respirando con dificultad.
Un equipo de enfermeros llegó al instante con una camilla.
Colocaron a Emma con sumo cuidado y Nicolás corrió al lado de ellos, sin soltarle la mano por los pasillos del lugar.
—¡Doctor, dígame cómo están! ¡Por favor, revise a mi esposa! —exigió Nicolás, con la vo