El ambiente en el ático se volvió denso a medida que avanzaban las horas. La advertencia de Leonardo sobre el enemigo oculto ya no se sentía como una fría estrategia corporativa para mantenerla encerrada, sino como una amenaza real que flotaba en cada rincón del penthouse. Emma intentaba concentrarse en las lecturas de su tableta, pero el constante murmullo que provenía del pasillo principal le impedía conciliar una sola línea de pensamiento.
Al salir de la habitación con cautela, se detuvo cer