De vuelta en la ciudad, Paz y Mía organizaron un "Té de Bienvenida" en el palacete para las damas de la sociedad porteña. Todo era elegancia y macitas de dulce de leche, hasta que una de las invitadas, una mujer que pasaba sus veranos en Nueva York, soltó un comentario venenoso.
—He oído que en Manhattan se comenta que una tal Martina Rossi ha estado preguntando por los movimientos bancarios de Selene en el sur... Dicen que tiene "amigos" en la aduana argentina.
Paz sintió un escalofrío. Miró a