El tío Maximiliano guardó silencio un momento, mirando las llamas. Vio a Julián abrumado por la noticia de las gemelas y decidió hablar desde el corazón de la historia real de la familia.
—Julián, mírame —dijo el anciano con voz suave—. La abuela Juliette ella perdió a su esposo y a su hija . esa hija hoy tendría la edad de Luna, tu suegra, en aquel accidente que le cambió la vida. Se quedó sola en un mundo de planos y cemento.
Mía y Paz escuchaban con respeto. Conocían la historia, pero en la