Leo giró lentamente su silla hacia Kenji. Su expresión era tan fría que la temperatura de la sala pareció bajar diez grados.
"¿Disculpe? ¿Podría repetir eso?"
Kenji se puso nervioso pero siguió con su arrogancia, "Solo comentaba que quizás la Sra. Soto estaría mejor sirviendo café afuera para no distraerlo."
Leo se puso de pie. Apoyó las manos sobre la mesa de caoba, dominando la sala con su altura y su furia controlada.
"La Sra. Soto no es 'decoración'. La Sra. Soto preparó el informe de r