CAPÍTULO 53. El precio de respirar tranquilamente.
Capítulo 53
El precio de respirar tranquilamente.
El sol se había ocultado hacía horas cuando Gabriel desvió el vehículo por un camino de tierra, apenas perceptible entre las frondas de pinos y abetos de la sierra de Jun. El rugido del motor se apagó al detenerse frente a la cabaña: una construcción rústica de piedras grises y vigas de madera, camuflada bajo el follaje nocturno.
Isabela descendió del vehículo con su maleta liviana en la mano. El aire olía a tierra mojada y a pino silvestre. Ga