CAPÍTULO 51. El arte de ceder sin perder el control.
Capítulo 51
El arte de ceder sin perder el control.
El vehículo en el que viajaba Isabela se detuvo con suavidad frente a la entrada principal del Hôtel de l’Opéra. Bajo el portal de mármol pulido, dos faroles de hierro forjado lanzaban un resplandor dorado que parecía teñir el aire de un halo ceremonial.
Isabela descendió del vehículo con paso firme, ajustando su abrigo gris claro que envolvía su figura. Su mano tembló apenas un instante al tocar el pomo de la puerta giratoria, consciente de