CAPÍTULO 304. La última jugada.
Capítulo 304
La última jugada.
El amanecer llegó sin advertencia. Las luces de la ciudad apenas comenzaban a titilar bajo la neblina de la mañana, mientras en el penthouse, nadie notaba el tiempo. Todo giraba alrededor de pantallas, documentos y conversaciones que se repetían una y otra vez, en un ciclo que parecía interminable.
Silvio estaba frente a una de las más grandes pantallas, con el ceño fruncido y los dedos sobre el teclado. Cada clic producía un efecto que solo él parecía entender co