CAPÍTULO 305. Lo que nunca debió existir.
CAPÍTULO 305
Lo que nunca debió existir.
El silencio en el penthouse no era el mismo de las noches anteriores. No era tensión, ni espera. Era otra cosa.
Era anticipación.
Había una sensación difícil de nombrar, como si todos entendieran que estaban a punto de cruzar una línea de la que no se regresa.
Saira fue quien habló primero.
No levantó la voz. No necesitó hacerlo.
—Hay algo más —dijo, con la mirada fija en un punto que no era la sala—. Algo que no mencioné antes.
Gabriel se giró hacia ell