CAPÍTULO 281. La casa que espera.
Capítulo 281
La casa que espera.
La madrugada tenía un tono gris y cálido a la vez. En el penthouse, las luces bajas dibujaban sombras largas sobre la mesa donde habían dejado carpetas, números telefónicos y tazas de café abandonadas.
Nadie quería romper el silencio de la espera con gestos torpes; la tensión se sostenía en el aire como una tela tensa que cualquiera podía rasgar.
Gabriel se movía con la calma de quien conoce la gravedad del momento y la voluntad de domarla. No hablaba mucho: su