CAPÍTULO 282. Juego de apariencias.
Capítulo 282
Juego de apariencias.
La propuesta de Teresa fue corta y directa. La reunión se llevó a cabo en el penthouse, alrededor de la mesa que ya había sido altar, mapa, archivo y cocina. Había tensión en el aire, como una cuerda que debe tensarse para tocar la nota correcta.
—Quiero sacar a Saira —dijo Teresa sin rodeos, mientras sostenía a su hijo en brazos—. Fue la que me cubrió. La única que me ayudó desde que me sacaron de ese maldito laboratorio. No puedo quedarme tranquila sabiendo que está ahí, expuesta, sola. Si vamos a recuperar a mujeres, empecemos por la que me salvó la vida.
Hubo un silencio que duró apenas unos segundos, justo el tiempo en que todos empezaron a calcular.
—Entiendo —respondió Gabriel—. Y lo apoyamos. Pero sacarla del búnker es distinto a sacar a una persona de un hospital. Ahí hay vigilancia extrema, registro de entradas, cámaras, protocolos.
—Lo sé —contestó Teresa—. No digo que lo hagamos en cinco minutos. Digo que lo planifiquemos. Y que el que en