CAPÍTULO 280. Plazos y grietas.
Capítulo 280
Plazos y grietas.
El reloj en la sala del penthouse tenía una precisión cruel. No marcaba solo la hora: marcaba las horas que quedaban. Gabriel lo miró un instante después de que la puerta se cerrara tras la salida de Durán.
La fiscal se había ido con fórmulas legales en la cabeza y una mirada pétrea que no prometía milagros; en su lugar había dejado una urgencia concreta: mover la maquinaria institucional sin precipitar un desastre.
—Cuarenta y ocho horas —dijo Gabriel en voz baj