CAPÍTULO 239. La noche interminable.
Capítulo 239
La noche interminable.
El hospital clandestino estaba escondido detrás de un taller mecánico abandonado, a tan solo dos cuadras del viejo ferrocarril. Desde afuera parecía un edificio muerto, sin energía, sin vida, sin intención alguna de albergar almas humanas.
Pero en el interior, la iluminación tenue y el olor a desinfectante revelaban otra historia: una sala adaptada a toda prisa, camillas de metal, una máquina de oxígeno vieja pero funcional, y un equipo reducido de personal