CAPÍTULO 219. Desesperación enjaulada.
Capítulo 219
Desesperación enjaulada.
Julián no sabía cuánto tiempo llevaba despierto. En la habitación que él mismo llamaba “su jaula”, el paso de las horas se quedaba atrapado entre esas paredes metálicas que no daban tregua. A veces creía que era de día; otras, que la noche seguía pegada al techo. Sea como sea, su mente ya no distinguía entre ayer, hoy o mañana.
Solo sabía que en ese instante algo estaba distinto. Muy distinto.
Había un ruido que no solía escucharse: pasos acelerados, voces