CAPÍTULO 182. Líneas que no se rompen.
Capítulo 182
Líneas que no se rompen.
El avión aterrizó con puntualidad. El regreso fue tenso excepto por el roce de las manos, la promesa silenciosa de actuar con cautela. En el coche que los llevó desde el aeropuerto hasta el penthouse, Gabriel e Isabela apenas hablaron. Cada uno repasaba en su cabeza la llamada de Silvio, las imágenes de las cámaras, la confirmación de las inyecciones repetidas de Teresa.
La tregua que París les había dado quedaba atrás; adelante solo existía la responsabili