CAPÍTULO 109. El legado maldito.
Capítulo 109
El legado maldito.
Había pasado apenas una hora desde que vieron el testamento en video; El salón estaba en silencio salvo por y el tic-tac de un reloj de pared.
Isabela tenía en sus manos un último sobre que habían deslizado debajo de la puerta. Dentro reposaban las escrituras notariales, poderes, actas de transferencia, listados de cuentas bancarias. Al final del paquete, una carta manuscrita, de puño y letra de Adrián, que confirmaba lo que los papeles ya decían.
—Lo transfiero