Ilayen raspó la tierra por no sabía que ves. El collar de su madre apenas si daba pista de su existencia, aunque tampoco era que le pusiera tanto empeño en ello. Y en caso que lo encontrase, pudiera mentir, después de todo… ya llevaba tiempo mintiéndole a su mate.
No significase que se sintiese cómodo con ese hecho, más bien se recriminaba, pero era la forma que había encontrado de estar a su lado.
Frunció el ceño de pronto y miró por encima del hombro.
-¿Disculpe… desea que lo ayude?- la voz q