El estudio principal de la mansión de Fátima Al-Farsi en Dubái era una zona de ofensiva, iluminada únicamente por la luz azul y parpadeante de los monitores bursátiles. Tariq, todavía se encontraba débil pero funcional tras el atentado que había sufrido, y ahora se movía con la cautela de una sombra.
La frustración lo roía, era el legítimo heredero de la leyenda, un Halcón, y sin embargo, estaba atrapado en su propia casa, era ahora un fugitivo de las intrigas y manipulaciones de su propia fami