¿De qué manera podía aceptar ayuda cuando me había acostumbrado a hacer mis cosas por mi cuenta? Simplemente era algo difícil de creer y que no podía hacer de alguna manera.
—En serio, no te encuentras en absoluto sola y deberías aprovechar las oportunidades que se te están dando; eres una buena mujer, Brielle y a veces siento que lo dudas demasiado.
—Moni tiene toda la razón, Brielle —Chloe se acercó a mí—. Deberías hablar con tu esposo; al final de cuentas, no le eres totalmente indiferente para decir que no te va a recibir de alguna manera. Las cosas hablándolas se arreglan.
—¿En serio creen eso? No lo sé, realmente le he mandado muchas señales confusas a Aleksander y mucho me temo que él termine por alejarse cuando venga a tocar el tema.
—Tienes que ponerlo a prueba, aunque sinceramente no creo que él sea de esos. Al final de cuentas, eres consciente de que lo que Aleksander hizo, pues no es una cosa que todo el mundo haría.
Quizás ellas tenían toda la razón; debía hablar con Aleks