Mundo de ficçãoIniciar sessãoCosta Adriática. Refugio de Darío:
El refugio en la costa comenzaba a traerlo de los nervios, Darío miraba el mar sin verlo, mientras la furia contenida le hervía en la sangre. La imagen de Luciana, ¡su Luciana!, de vuelta en la Villa bajo la vigilancia de Greco, lo consumía.
« Medio hermanos », él pensó, y Greco pasó a segundo plano.
La creencia era un veneno lento, un muro de hielo que estrangulab







