Mundo de ficçãoIniciar sessãoVilla Greco, ala oeste:
La foto estaba escondida bajo la almohada, era su única posesión no vigilada, Luciana la sacó, con el pulso acelerado, la mujer idéntica a su madre, Gracia Mancini, no era un fantasma, era muy real, y estaba ahí, con su madre, a su lado.
— ¿Quién eres? — susurró Luciana al rostro en sepia, idéntico al que había amado y perdido mientras sentía como una daga atravesaba







