El regreso desde la frontera norte no solo consolidó la paz exterior del territorio, sino que trajo consigo una calma tan profunda que el castillo de Luna Ancestral pareció respirar aliviado. Los cargamentos médicos confiscados por los Montes Grises fueron devueltos intactos antes del amanecer, tal como lo había prometido el Alfa Kenneth, y Elías pudo reabastecer los estantes del ala de Curandería con los reactivos necesarios para el invierno.
Los años continuaron su curso en un patrón de prosp