Un abogado y un posible... ¿Adiós?...
Después de desayunar, Matteo volvió a su habitación, aún quería dormir más tiempo, Valentina tomó su celular, con calma checo en su lista de contactos, buscando un número en particular o contacto, al encontrarlo, decidió marcar. Valentina tenía 3 números de Dante.
Sonó tres veces.
— ¿Valentina?. —La voz de Dante era baja, calma, como si hubiera estado esperando esa llamada desde siempre.
— No me gusta que me manipulen. —dijo ella sin preámbulos.
— No te estoy manipulando —respondió él. — Te estoy dando herramientas. La diferencia es que tú decides si las usas.
— ¿Por qué ahora?... ¿Por qué no antes de la boda?... Estoy metida en este lío, tan grande… Y tu solo te dedicas a jugar.
— Porque tú no me creerías, confiarías en Alejandro, si no te decía lo que pasaba, seguramente me tratarias peor y… Ellos hubieran ganado y ahora mismo, Matteo ya no sería tuyo, al menos a mi lado él es libre.
Valentina caminó hasta la ventana. La ciudad seguía de un tono gris, ya no quería pensar en nada más