Matteo y lo que vio esa noche...
La puerta de su habitación se cerró con un leve clic, casi imperceptible en el silencio de la noche. Matteo avanzó unos pasos en la oscuridad, como si cualquier ruido pudiera hacer que la imagen que acababa de presenciar volviera a estar frente a sus ojos.
Se sentó en el borde de la cama con movimientos lentos, quedándose inmóvil durante varios segundos, con la mirada perdida en algún punto indefinido del suelo.
Intentaba ordenar sus pensamientos... Intentaba encajar las piezas de un rompecabe