El trayecto hacia el evento de esta noche fue silencioso. Valentina mantenía su mirada fija en la ventana, observando las luces de la ciudad mientras Dante conducía. Matteo, se encontraba sentado sobre las piernas de su madre, manteniendo la barbilla en alto, vigilando discretamente a Dante a través del retrovisor. La atmósfera dentro del auto, a pesar de ser silenciosa, estaba cargada.
Dante, por su parte, conduce con total calma. Sus manos se encontraban firmes en el volante del auto, tenía