Valentina cerró la puerta del penthouse apenas Dante desapareció por el pasillo. Ella seguía con el corazón a mil, jamás en su vida pensó que él vendría y conocería a Matteo. Suspiró esta vez un poco más silencioso, intentaba con todas sus fuerzas calmar a su pobre corazón.
— Dios mío... ¿De dónde sacó la información de mi residencia?... Está loco... —murmuro para si misma mientras se apoyaba contra la puerta del penthouse.
Matteo se quedó quieto unos segundos. Observándola, con esa misma e