Días después del ajetreado evento, Valentina que se encontraba trabajando diligentemente y concentrada, había salido un momento a dejar unos resultados en el laboratorio, tenía un nuevo paciente con alergias a todo el material que ella usa para las cirugías estéticas. Matteo jugaba en silencio en el sofá de la oficina, con los auriculares puestos a medio volumen.
La puerta se abrió sin prisa, con un suave click. Entró Alejandro, el prometido de Valentina. Traje azul marino, corbata floja, el p