Al día siguiente, Valentina despertó antes de que sonara la alarma, la noche anterior la había pasado mal… Ya no sabe qué hacer con todo lo que le está pasando actualmente. Valentina se estiró y llevó sus manos a su rostro, siente que al final todo se va a desplomar… Desde que llegó Dante, las cosas para ella se han complicado... Solo el silencio absoluto del penthouse y la luz tenue gris de Londres filtrándose entre las cortinas que cubrían la mañana hacen que cada día sea al menos diferente.