Valentina revisó sus otros mensajes en búsqueda de Alejandro, no había un solo mensaje de él. Tampoco llamadas perdidas. Ella solo suspiro… “debe estar aún enojado conmigo…”, pensó.
Pero para su sorpresa, él decidió aparecer en su trabajo. Valentina estaba saliendo del trabajo cuando vio el auto de Alejandro estacionado en el parqueadero. No era extraño que él la buscará, pero ese día… Había algo distinto.
Alejandro no bajó del auto de inmediato, la observaba a través del parabrisas. Sus ojos reflejaban más de lo que debía, y ella se había dado cuenta. Valentina ajustó el bolso sobre su hombro y caminó hacia él sin apresurarse. No iba a huir más de todo lo que estaba pasando, debía hablar si o si con su prometido.
— Pensé que saldrías más tarde… ¿Pasó algo?. —dijo Alejandro cuando ella abrió la puerta del copiloto.
Valentina suspiro. — De las cirugías que tenía para hoy, 2 cancelaron…
Él asintió, pero no arrancó aún.
— Sube, tenemos que hablar. —dijo mientras la observaba.
Entró al a