25. Pagar las consecuencias
Pov Edana
La noche seguía cayendo afuera, acompañada de una tormenta que sacude estos muros de piedra con cada trueno estridente.
Los rayos cruzan el cielo e iluminan la habitación en penumbras. Bajo aquellos destellos, el rostro de Kaelor parecía diferente; dormido, se veía distinto sin esa máscara de seriedad que siempre llevaba.
Su rostro se mantiene relajado, su fuerte pecho subiendo y bajando con respiraciones suaves y pausadas. Sin ese dominio que te asfixia y te hace querer doblar